Permítanme comenzar con una confesión. Mi viaje a este mundo, nuestro mundo secreto, no comenzó con la perfección. Comenzó con la curiosidad, como le ocurre a la mayoría. Mi primera compañera fue de TPE, un material cálido, increíblemente suave y complaciente. Fue un abrazo inmediato, una aceptación que se sentía casi abrumadoramente real. Y durante …
















